¿QUÉ ES EL COACHING?
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¿Sabías que el origen del Coach está más cerca de la industria automovilística que del deporte tal y como entendemos hoy en día?

Cuando pensamos en un coach, tendemos a pensar en un entrenador de fútbol, baloncesto, tenis, etc. Esto es debido a la gran presencia que tiene esta figura en el ámbito deportivo, y cierto es que un entrenador es un coach. No se puede negar el papel de acompañamiento y de elevación de rendimiento personal que hace con sus jugadores, pero lo que realmente define al coach es su capacidad o función de transportar a las personas de una situación a otra, como si de un automóvil se tratara.

La palabra coach es de origen húngaro y significa coche. De la ciudad de Kocs, se formó la palabra kocsi. Dicho término pasó, posteriormente, al alemán como kutsche, al italiano como cocchio y al castellano como coche. Por lo tanto, la palabra coach deriva de coche debido a la función que tiene de transportar personas de un lugar a otro. Por eso, una persona que se dedica al coaching tendrá como misión movilizar a cada uno de sus clientes de donde están a donde quieren estar.

coachingPor lo tanto, el Coaching es un proceso de acompañamiento que realiza el profesional junto a su coachee o cliente. Es una disciplina que trabaja de presente a futuro diseñando un camino que parte de la situación actual del cliente hasta la situación deseada (futura) donde se encuentra la meta u objetivo a alcanzar.

Cuando nos vemos frente a frente con alguna dificultad, en ocasiones, sentimos que no poseemos la fuerza o recursos suficientes para superarla, despertándose así una sensación de malestar o insatisfacción que hace tambalear nuestra valía personal. Es entonces cuando, de forma automática, se inicia un diálogo interno que nos “recuerda” que no somos capaces, o no vamos a poder con ello y, sin cuestionar esos pensamientos, decidimos creérnoslos y actuar con pasividad. A corto plazo, sería una “buena idea”, ya que nos ahorraríamos todo el proceso de enfrentarnos a algo nuevo y desconocido que nos exige mayor energía, recursos y habilidades. Pero, a largo plazo, la recompensa no sería tan positiva porque dos de nuestros principales pilares, la autoconfianza y la autoestima, se habrían visto lastimadas.

El ser humano puede actuar de manera muy contradictoria en función de lo consciente que sea de su potencial personal. Como bien comentaba anteriormente, cuando sentimos que algo no va bien en nuestro día a día, se genera una sensación de insatisfacción personal que, si es escuchada de manera activa, nos está diciendo que es necesario un cambio y poner en marcha los recursos que disponemos para afrontarla de manera adaptativa haciéndonos responsables del cambio y de nuestros logros. No obstante, en muchas ocasiones, ocurre que somos conscientes de esa emoción, pero actuamos con pasividad porque creemos que no podemos hacer nada ante ella ni tampoco podemos cambiarla. Por lo tanto, existen dos opciones: movilizamos para cambiar (rol activo) aquello que no nos satisface o bien, instalarnos en la queja (rol pasivo) dejando que la insatisfacción se apodere de nosotros.

Desde el coaching promovemos y movilizamos el cambio entrenando al cliente para que sea parte activa del proceso de cambio y sea también explorador y descubridor de todo su potencial con el fin de empoderarlo para lograr el bienestar que desea.

El cambio se puede realizar modificando, mejorando o potenciando aspectos de cada uno de nosotros ya que esta disciplina parte de la base de considerar que cualquier ser humano posee las capacidades, habilidades y conocimientos necesarios para poder hacer frente a cualquier situación que se nos presente.

coaching barcaSerá pues con la ayuda del coach y mediante el diálogo transformador, las preguntas que inviten a la reflexión y la conversación entre profesional y cliente, que este último logre conocerse a un nivel superior, sea consciente de su potencial y pueda así decidir qué pasos dar hacía la consecución de su objetivo.

El coaching, como cualquier otra disciplina, se rige por un código ético y unas normas de saber hacer, por lo que no cualquier persona puede dedicarse a ello. El profesional ha de saber cuáles son sus limitaciones como profesional y, también, qué marco delimita la profesión. Por eso, no debemos confundir el coaching con la psicología. Desde el coaching no se trabaja el pasado, las patologías o trastornos. El coach no hace terapia, no da consejos ni le dice al cliente lo que tiene que hacer.

¿A quién va dirigido el coaching?

A todas aquellas personas que quieran realizar un cambio en su vida.

A cualquiera que desee aumentar su autoconocimiento, autoestima y autoconfianza.

A todos aquellos que quieran aumentar su nivel de desarrollo personal.

A quienes tengan una meta en mente y deseen alcanzarla.

En definitiva, el coaching es para todas aquellas personas que quieren descubrirse, ampliar fronteras, aumentar la consciencia y crecer hasta lograr ser la persona que desea ser con el fin de ser su versión más auténtica.

¿Cómo es un proceso de coaching?

Los procesos de coaching se establecen en función de cada cliente. Es decir, el número de sesiones y el trabajo que se realiza en ellas es individualizado, ya que cada cliente es diferente y su demanda también.

Para que un proceso sea satisfactorio, es muy importante el trabajo activo e implicación del cliente porque va a ser él quien marque el objetivo de trabajo, ruta y tiempo.

Las sesiones suelen durar entre 60 y 90 minutos, en función de la fase del proceso en la que nos encontremos, siendo semanales o quincenales.

¿En qué áreas se aplica Coaching?

El coaching es muy conocido en el ámbito deportivo, como bien comentábamos anteriormente. Sin embargo, hoy en día, esta disciplina se ha extendido de tal forma que puede aplicarse en una gran variedad de áreas como, por ejemplo:

  • Coaching personal, también llamado Life Coach.
  • Coaching para parejas
  • Coaching organizacional: Coaching empresarial o coaching ejecutivo
  • Coaching deportivo
  • Coaching educativo
  • Coaching nutricional
  • Coaching en salud o Health Coaching
  • Coaching en Imagen Personal

Para finalizar, me gustaría que te realizaras las siguientes preguntas y reflexionaras la respuesta con sinceridad:

  • A lo largo de tu vida, ¿en cuántas ocasiones has tenido la sensación de no saber cómo lograr aquello que deseabas y te has resignado a perderlo?
  • ¿Cuántas veces te has paralizado ante un cambio o una toma de decisión llegando al estancamiento?
  • ¿Cuántas veces has escuchado más a las personas de tu entorno dejando de creer en ti?
  • ¿En cuántas ocasiones has abandonado una tarea, proyecto o actividad que querías completar por no encontrarle sentido o motivación y, como resultado, has experimentado la insatisfacción o frustración?
  • ¿Sientes que te gustaría cambiar o mejorar alguna área de tu vida o algún aspecto personal para sentirte mejor contigo mismo/a?

No dejes que la falta de autoconocimiento y el “no sé”, “no puedo”, “no soy capaz”, se apoderen de ti impidiéndote crecer.

Tienes todo lo que necesitas para ser quien quieres ser y lograr lo que te propongas. Tan solo tienes que descubrirlo y entrenarlo.

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